LA ABSOLESCENCIA PROGRAMADA
Se denomina obsolescencia programada u obsolescencia planificada a la determinación o programación del fin de la vida util de un producto o servicio, de modo que, tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa durante la fase de diseño de dicho producto o servicio, éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible.
ENLACE:Comprar tirar comprar
http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-comprar-tirar-comprar/1382261/
RESUMEN.
El documental Comprar, tirar, comprar
trata en profundidad uno de los grandes problemas de la sociedad del
siglo XXI. ¿Compramos por necesidad o porque el sistema está diseñado
para que nunca dejemos de consumir?
El subtítulo del documental, La historia de la obsolescencia programada,
hace referencia a un fenómeno por el cual las empresas producen
artículos de consumo con una fecha de deterioro programada, para que el
ciudadano esté siempre consumiendo y para que, al mismo tiempo, esa
empresa pueda seguir dando trabajo a sus empleados.
El documental explica que sin esta
práctica denominada obsolescencia programada el sistema capitalista no
podría sostenerse. El consumismo o la producción en masa son dos
consecuencias directas de este fenómeno.
Así, y pese a los avances tecnológicos,
el sistema prefiere productos de consumo que duran cada vez menos:
baterías que se mueren tras 12 meses, impresoras que se bloquean al
llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se apagan a
las mil horas… De esta manera, el ciudadano vuelve a consumir y las
empresas siguen fabricando.
Pero ¿a qué coste? ¿Dónde terminan los productos obsoletos? ¿Son realmente obsoletos?
FRANCIA.
Francia abandera la lucha contra la obsolescencia programada.
La lucha contra la obsolescencia programada puede conseguir a corto plazo un éxito en la Europa en el futuro o un velado varapalo. El Parlamento francés ha aprobado castigar con penas de hasta dos años de prisión y multas
de 300.000 euros a las empresas que, con la excusa de las leyes del
mercado y la supervivencia empresarial, violen las leyes de defensa del
consumidor. A priori parecen penas escasas para frenar el fenómeno de la obsolescencia programada,
pero puede suponer también el embrión de un modelo legal a escala
europea. O quizá no. Las presiones de los grupos empresariales franceses
han aparecido y podrían conseguir que en el redactado final del marco
normativo a presentar esta legislatura la aplicación se circunscriba
solo a los proveedores



